Autor: Isabel San Sebastián
Editorial: La Esfera de los Libros, S.L.
Año: 2008
Páginas: 485
Género: Narrativa histórica
Sinopsis: En los albores del siglo VIII, la sacerdotisa del castro de Coaña da a luz a una niña en una noche sin luna. Una profecía y una maldición sellarán el futuro de Huma, poseedora de un don tan poderoso como aterrador. Al sur, en Recópolis, la gran ciudad fundada por Leovigildo, ocupada por los guerreros de Alá, el joven de estirpe goda Ickila es castigado al destierro y decide buscar fortuna en Asturias, el único territorio que aún resiste al poder de Al Ándalus. Los destinos de Huma e Ickila se entrelazan aun a su pesar movidos por una fuerza ancestral que les arrastra. Él entra al servicio del príncipe Alfonso en defensa de la Hispania cristiana mientras ella luchará con todas sus fuerzas para salvar a su pueblo astur, condenado a desaparecer en la bruma del pasado. Juntos serán indestructibles, pero una sombra amenazadora se cierne sobre ellos.
Citas:
-"Ellas parían en silencio, por pundonor y dignidad, en medio del sembrado o con la guadaña en la mano, si así se presentaban la cosas. Eran mujeres fuertes, recias, valerosas, justa contrapartida a la autoridad que habían ejercido siempre en sus Mujeres de una pieza, tanto a la hora de luchar como en el trance de dar la vida, fuente y origen de ese respeto sagrado que habían sentido por ellas los hombres... hasta que los dioses venidos de lejos empezaron a cambiar las cosas".
-"Dos otoños, dos inviernos, dos cosechas más tarde había llegado el momento de buscar una forma de llamar a la pequeña nacida. Era costumbre entre aquellas gentes esperar al vencimiento de ese plazo para dar un nombre a sus hijos, con quienes intentaban en vano no encariñarse en exceso, pues la muerte exigía un elevado tributo en vidas inocentes que ni los dioses ni las pócimas eran capaces de aplacar. Sacrificados a la voracidad de la Dama de las Sombras, muchos pequeños no llegaban siquiera a dar sus primeros pasos, y los que lo lograban, tras haber superado calenturas, flujos de vientre y, lo peor de todo, el terrible mal de ojo lanzado por algún vecino resentido en busca de venganza, perecían a menudo víctimas de un accidente: quemados, ahogados en el río, atropellados por un carro o devorados por los cerdos".
-"El dios de los cristianos había vencido a los suyos mucho antes de que nacieran los abuelos de ambos, y si los dioses no eran capaces de defenderse a sí mismos, ¿qué podían hacer ellos?".
-"Nadie se acercaba ya hasta las cuevas antaño sagradas, porque todos abrazaban la cruz o temían afrontar el castigo reservado a quienes consultaran a los vates o practicaran ritos prohibidos, sin consideración de sexo o edad".
-"En el castro la antigua religión se mantenía viva, si bien muchos evitaban dar muestras visibles de su fe por miedo a las consecuencias. La Madre era venerada por los dones de su abundancia, pero se le rezaba en silencio. El agua recibía su culto a escondidas, al igual que la sagrada luna, y era frecuente ver velas ardiendo junto a las fuentes, las cuevas o los cruces de los caminos. Rara vez se olvidaba dar un pedazo de pan al fuego o desgranar una espiga de centeno sobre un determinado tronco, dejándolos caer con aparente descuido, como sin intención. En el poblado los espíritus de los antepasados seguían estando presentes, transmitiendo su legado a las nuevas generaciones, como siempre había sucedido, aunque con mayor prudencia.
Los ancianos pasaban el testigo de su saber y memoria de mano en mano, las madres a las hijas y los padres a sus hijos, de acuerdo con códigos establecidos mucho antes de que hubiera reyes o conquistadores ajenos a la tierra de los astures. Las mujeres llevaban a sus vástagos al venerable Guardián del bosque, con el fin de que éste desvelara su destino observando los astros o escuchando el canto de las aves".
-"El amor no es suficiente para enfrentarse a la vida".
-"Los hombres somos tan pequeños, tan impotentes e indefensos ante la inmensidad de todo aquello que escapa a nuestra comprensión...".
-"Los espíritus nunca se expresan con la sencillez con que lo hacen los humanos, pues de hacerlo serían tan insignificantes como éstos".
-"La escritura de los hombres no sirve para conservar la memoria de lo que realmente importa".
-"Nadie muere antes de que le llegue la hora señalada para su fin".
-"Procuraba protegerse de la tradición o el desengaño con una espesa capa de desconfianza que, con los años, se le había pegado a la piel hasta el punto de convertirle en un ser huraño, solitario, descreído y escéptico, aunque obstinadamente honrado. Cuando se fallara a sí mismo en sus más íntimas convicciones ya no habría motivo alguno para pensar en el mañana".
-"Rara vez la fortuna nos sonríe por igual en todos los aspectos de la vida".
-"Ese hombre por el que no sentía la menor atracción física, pero al que amaba como se ama a un esposo, con reverencia y voluntad sincera de procurar su felicidad".
-"Hubo de hacer frente a la cólera de un hombre asustado de su propio miedo y rabioso por haber sido desafiado en su autoridad además de humillado en su orgullo, nada menos que por su propia mujer".
-"La fuerza del Cantábrico es colosal. Su furia, aterradora. Cuando ese océano se apodera de ti convierte sus aguas en fauces de lobo hambriento, ávidas de sangre fresca. Se abate con violencia sobre tu cuerpo paralizado por el susto de la embestida, lo derriba sin miramientos, te obliga a revolcarte por el fondo arenoso mientras te ahoga lentamente, siguiendo el vaivén de la marea, y finalmente escupe tus despojos a la playa".
-"Se había sentido avergonzada de que un hombre, sólo un hombre, y ni siquiera un gran hombre, le levantara la mano, amenazando en persona a toda una estirpe de mujeres de una pieza".
-"El miedo paraliza. El miedo nos ofusca y enturbia nuestra mirada".
-"La vanidad es el telón de Aquiles que hace sucumbir al hombre más templado".
-"El repertorio de tormentos que ha imaginado el hombre para torturar a sus semejantes es infinito y no conoce fronteras".
-"¿Qué sería de nosotros si no encontráramos coartadas para justificar nuestros fracasos?".
-"Instruía a Ingunda en las virtudes que han de adornar a una dama de alta cuna, tales como la humildad, el silencio, la discreción, la obediencia, la sumisión a la voluntad masculina, el recato y la alegría".
-"Cada uno de sus gestos era una caricia en su rostro. Cada una de sus palabras, un bálsamo para su alma".
-"Era su hombre, su destino y su horizonte".
-"La paciencia y la juventud son enemigas enconadas".
-"Todo lo que vive siente y merece ser amado".
-"Sabido es que las cosas importantes no deben ser dichas en voz alta y mucho menos escritas".
-"La grandeza es un atributo raro, aunque siempre apetecido, que todos buscamos a lo largo de la vida de un modo u otro. Por eso nacen los mitos y se fraguan las fábulas de las que se nutren las naciones para existir".
-"Los amigos de verdad no olvidan. La amistad es un bien raro pero precioso, que resiste al paso del tiempo. Como la plata, que puede oscurecerse hasta asemejarse al plomo, aunque recupera su brillo apenas se le pasa un paño".
-"Es el amor, sólo el amor, lo que da sentido a nuestra existencia. El amor no muere".
-"Me voy a un lugar cercano, no temas. Siempre me tendrás al alcance de la mano, aunque no me veas con esos ojos que apenas dejan ver nada".
-"Dicen que la vejez es un viaje de regreso a la infancia. Un proceso de reversión de todos los esquemas aprendidos, que deja al descubierto nuestra auténtica naturaleza y nos muestra, desnudos, tal como somos en realidad, sin el encanto de la inocencia".
-"Como sucede en muchos lugares sagrados de Asturias, un enorme tejo milenario proporcionaba sombra al lugar".
-"Sólo tenía doce años, a punto de cumplir trece, y a esa edad el mañana no significa nada, como nada importan las consecuencias que pueda traer un acto que se lleva a cabo desde la auténtica convicción".
-"¡Qué fácil es pasar del optimismo a la decepción y de ésta nuevamente a la euforia, cuando las emociones son jóvenes y no han sido apaleadas por la traición y las desilusiones!".
-"No todo lo que sucede es visible a través de nuestros ojos ni saben nuestros oídos escuchar todas las voces".
-"Sabía, o mejor dicho intuía, lo importantes que resultan en la vida las sensaciones inmediatas, aquellas que proceden de la piel o de las tripas, antes que del raciocinio".
-"Su universo interior estaba poblado de seres mágicos, entre los cuales Jesucristo era sólo uno más, a quien se rezaba en la iglesia, como en la cocina se rendía culto al fuego honrándolo con un puñado de sal".
-"Hay cosas que escapan a nuestro entendimiento, pero que no por ello dejan de ser ciertas".
-"El miedo anida con facilidad en los corazones pusilánimes, que son los que más abundan salvo cuando la necesidad hace de la supervivencia virtud".
-"Nunca falta una justificación de la que echar mano para tranquilizar la conciencia del cobarde. Así los traidores se disfrazan de sensatos, los medrosos de prudentes y los ingratos de pragmáticos".
-"El silencio es la mejor respuesta cuando nada hay que decir".
-"Siempre hay algo de nuestro enemigo que nos gusta y algo de nuestro ser querido que nos disgusta".
-"Dotada del aplomo que da la certeza de no tener nada querido que perder".
-"La muerte formaba parte de la vida y como tal era aceptada por las gentes más sencillas. Significaba simplemente un paso más, el definitivo, hacia la morada eterna".
-"En el mundo del que procedía, las representantes del sexo femenino eran seres débiles por naturaleza, a las que había que brindar protección puesto que resultaban impredecibles para la perpetuación de la familia. A lo sumo, criaturas hermosas que merecía la pena cuidar en función del placer que podían proporcionar debidamente aleccionadas. Pero, en todo caso, personajes irrelevantes a la hora de gestionar los asuntos de la vida pública".
-"¿Hay algo más verosímil que aquello que deseamos creer? ¿Algo más convincente que lo que el alma ansía?".
-"Hasta los mayores hombres nacen para morir y mueren como nacieron: solos, desposeídos de toda gloria, hermanados en esa hora con los esclavos que les sirvieron".
-"Le traía a la memoria un torrente de imágenes asociadas a la felicidad, gracias a esa capacidad que tienen los recuerdos para embellecerse por sí mismos con el paso del tiempo".
-"Todos tenemos un umbral que no podemos traspasar, lo que convierte al dolor, la amenaza o el terror en un método infalible para soltar cualquier lengua".
-"El destino parece cebarse con algunos hombres que están lejos de merecer un trato inicuo, mientras otros, más arteros, embusteros, hipócritas o violentos, reciben sus bendiciones".
-"Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, lo serán o no".
-"El peor enemigo siempre es el más cercano; el que duerme con nosotros y come nuestro mismo pan".

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